
Hablar del poeta Hector Carreto (Ciudad de México, 1953) es hablar del mejor epigramista mexicano, pocos poetas nacionales (ninguno más bien) han alcanzado un estilo propio a base del epigrama. Los grandes estos maestros de esta veta son los griegos Calímaco, Leónidas de Tarento, Safo y los latinos Catulo y Marcial, este último fue quien llevó esta tendencia a sus mejores momentos en sus libros de epigramas. En México encontramos un puñado de autores que de forma precisa practicaron o practican el epigrama, recordamos a Carlos Díaz Dufoo II (Ciudad de México, 1888-1932), Raúl Renán (1928), Enrique González Rojo (1928), Eduardo Lizalde (1929), Saúl Ibargoyen (1929), José Emilio Pacheco (1939), José Vicente Anaya (1947), Félix Suarez (1961) hasta el más reciente Alí Calderón (1982).
Con apenas seis poemarios publicados hasta la fecha: ¿Volver a Ítaca? (Punto de partida-UNAM, 1979); Naturaleza muerta (UAM-Azcapotzalco, 1980); La espada de San Jorge (Premiá, 1983); Habitante de los parques públicos (CNCA, 1992); Incubus (Margen de Poesía, Difusión Cultural UAM, 1993); y Coliseo (Joaquín Mortiz, 2002), Carreto ha construido una obra que ha conjuntado la antiquísima tradición poética del epigrama junto con los más variados tópicos mitológicos y de la cotidianidad actual.
Desde sus primeros versos publicados bajo el título ¿Volver a Ítaca? ya era palpable su cercanía con los ancestros al hacer una reescritura de la mítica espera de Penélope y el trabajoso regreso de Ulises a su patria.
III
De qué manera llegar a las playas de Ítaca,
de qué manera
besarle sus piernas desnudas,
si ella
-la de los negros cabellos-
espera al otro,
al que se fue.
de qué manera
besarle sus piernas desnudas,
si ella
-la de los negros cabellos-
espera al otro,
al que se fue.
Con motivo de su cumpleaños 54 vaya este pequeño homenaje a Héctor y su obra, que ha abierto puertas a varios autores de mi generación para explorar las formas clásicas greco-latinas (Sátira, dísticos elegíacos, etc.). A continuación reproduciré algunos de sus poemas:
VENGANZA
Si descubres, Pontiliano, que tu mujer tiene amante, córtale su larga y hermosa cabellera: así, todo el mundo advertiráque ella posee un amante y tú una larga y hermosa cabellera.
HOMBRE DE BOLSILLO
Los hombres de bolsillo son pequeños,
visten de oscuro
y corren peligro de ser confundidos con ratones.
No obstante son inofensivos
y es débil su chillido.
Se limitan a cumplir,
no más, no más.
Como buenos relojitos caminan por la calle.
¡Qué lindos muñequitos de cuerda,
qué monos!
No sienten la cadena que va desde su cuello
hasta el chaleco de los dioses
ni la mano que tranquila
los guarda en el bolsillo.
visten de oscuro
y corren peligro de ser confundidos con ratones.
No obstante son inofensivos
y es débil su chillido.
Se limitan a cumplir,
no más, no más.
Como buenos relojitos caminan por la calle.
¡Qué lindos muñequitos de cuerda,
qué monos!
No sienten la cadena que va desde su cuello
hasta el chaleco de los dioses
ni la mano que tranquila
los guarda en el bolsillo.
(De La espada de san Jorge, Premio Nacional de Poesía Carlos Pellicer, 1982)
LA CASA DE ALLENDE NÚMERO CINCO
Han derribado una casa colonial
en el centro del universo, a media cuadra de Tacuba,
a media de Donceles.
Nada impide que ciertas noches esta casa se levante
para sentirse habitada,
que solicite mis pasos en su caracol de madera
o me obligue a escuchar un diálogo de ciertos fantasmas
en lengua desconocida.
[…]
Aquí viví los primeros instantes:
invierno de 1953.
No sé a qué regreso,
no sé qué busco partiendo la penumbra,
y aunque derrumben y construyan un palacio
de otro orden,
llegará la noche y abriré de nuevo los mismos candados.
Han derribado una casa colonial
en el centro del universo, a media cuadra de Tacuba,
a media de Donceles.
Nada impide que ciertas noches esta casa se levante
para sentirse habitada,
que solicite mis pasos en su caracol de madera
o me obligue a escuchar un diálogo de ciertos fantasmas
en lengua desconocida.
[…]
Aquí viví los primeros instantes:
invierno de 1953.
No sé a qué regreso,
no sé qué busco partiendo la penumbra,
y aunque derrumben y construyan un palacio
de otro orden,
llegará la noche y abriré de nuevo los mismos candados.
(De Naturaleza muerta)
ALCANCÍA
Cada domingo arrojaba al mar
la moneda que recibía
de la mano paterna.
Y cuando aquellos peces de plata
desbordaban su continente,
mis manos, como una red,
levantaban la pesca.
La Tierra, con sus islas calcadas a mano,
carabelas y tritones, era mi alcancía,
el dinero jamás alcanzó para un viaje.
Para surcar las aguas
del globo que giraba
dentro de cuatro paredes
bastaba con lanzar al aire
una moneda imaginaria.
(De Habitante de los parques públicos, X Premio de Poesía Luis Cernuda en España, 1990)
ARREGLO FLORAL
Después de enfadar a los intocables
y de recibir la negativa del maestro,
me pregunto:
¿seré yo el equivocado?
Quizá deba cambiar de poética.
Mi poesía, entonces,
dejaría de ser esa corona de espinas
que con quemantes versos ofende al Déspota.
Mejor compongo un arreglo de azucenas.
Así, acaso sea perdonado
y algún día me incrusten en la Antología Oficial
como a quien acomodan en un cajón
de la cripta de familia.
y de recibir la negativa del maestro,
me pregunto:
¿seré yo el equivocado?
Quizá deba cambiar de poética.
Mi poesía, entonces,
dejaría de ser esa corona de espinas
que con quemantes versos ofende al Déspota.
Mejor compongo un arreglo de azucenas.
Así, acaso sea perdonado
y algún día me incrusten en la Antología Oficial
como a quien acomodan en un cajón
de la cripta de familia.
(De Coliseo, Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, 2002)
7 comentarios:
mmm
veo que realmente conozco a pocos poetas
un nuevo buen descubrimiento
un saludo
Vaya, que interesante es este poeta. Uno que es jovén sé da cuenta de lo ignoro que pude ser.
Saludos
Sí Iván, Carreto es tremendo epigramista y sin duda uno de mis preferidos en poesía es su ¿Volver a Ítaca?... El y Lizalde, excelente apuntan la miseria humana.
Saludos y pronto recibirás una invitación para participar en un encuentro, espero puedas estar.
Un beso
Tocayo seguiremos poniéndo poetas poco difundidos, bienvenido a Leteo Luis. Estimada Karina pues con mucho gusto espero acompañarte en tu encuentro.
Un abrazo a todos
Para disfrutar de otras de las obras poéticas del gran escritor chileno, profesor Fernando Lamberg, acceda en:
http://fernandolamberg.blogspot.com/
http://www.panoramacultural.net/Suecia/mPaginas/pSelectRecord.cfm?paginaID=1528&categoriaID=35
http://www.debatecultural.net/Poesia.htm
En 1992 fui alumno de Hector Carreto en uno de sus famosos talleres poeticos en un famoso museo alla por el rumbo de Polanco. Despues nos mudamos, es decir, Hector y sus, para entonces, pocos pero selectos alumnos a un lugar por la Condesa y, finalmente, terminamos en la casa de Claudia... ¿te acuerdas, Hector? Que noches aquellas y cuanta poesía corrio por nuestras venas. Hoy vivo sólo, arrumbado en un rincon de Estados Unidos. Sigo escribiendo pero, como entonces, aun me falta valor para publicar.
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