
La figura del frayle José Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra ha sido enigmática, inclasificable, sui generis dentro de los personajes que contruyeron la independencia de la América Mexicana. La persecusión que sufrió (al estilo de Ovidio), sus continuos encarcelamientos y consecuentes fugas, su regreso a la patria en la expedición libertadora de Xavier Mina, lo hacen estar fuera de todos los moldes del llamado "héroe patrio". Servando si bien es de este puñado de religiosos que se pusieron al servicio de la lucha independiente, muy pronto se distinguió de Hidalgo o Morelos. Servando pronto se dedicó a buscar formas en que se podrían dirigir esto nuevos países independientes. Un hombre de ideas cuando en nuestra lucha independiente todos se dedicaban a las armas o cuando todos pugnaban por una independencia relativa, es decir, una independencia al estilo "Commonwealth Británico", Servando alegaba una independencia total, entendiendo que la Constitución española de 1812 no daba libertades reales a las colonias. De hehco Servando convocó a la creación de la llamada "Constitución de América" y además a la unión de los pueblos americanos, uniéndose con esto a las ideas de Miranda y Bolívar, al grito de "Seremos libres si estamos unidos".