domingo, 23 de enero de 2011

Tiempo de Guernica (descarga en PDF)

*Tiempo de Guernica, Editorial Praxis: México, 2005.







Tiempo de Guernica en mucho fue el resultado de mi experiencia como maestro rural y campesino en Tlaxiaco, Oaxaca, la tierra natal. En ambas profesiones fracasado por la inexperiencia, la falta de pericia para hablar el mixteco y el conocimiento solamente libresco del arte del campo. Sin embargo, la experiencia resultó debastadora en cuanto a la concepción del mundo eminenetemente basada en el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, la filosofía existencialista de Jaspers, la poesía de Pablo Neruda, Jaime Sabines, Octavio Paz y Efraín Huerta. En resumen, como chilango de 17 años, los libros habían captado mi mundo por completo y no tenía una visión profunda de la lucha social y política en las calles salvo las historias de lucha magisterial y campesina que tenían tíos y primos allá en Oaxaca o las manisfestaciones de locatarios de mercados que hacia con mi familia en el DF. Tras mi decepción sobre la huelga de la UNAM (1999-2000), por el triunfo de la ala ultra, decidí embarcarme rumbo a Tlaxiaco, el primer motivo fue esencialmente práctico: arreglar el techo de la casa de mi abuelo que ya en deterioro total se había caído. El segundo motivo emprender un viaje hacia las raíces. Casi un año duró la experiencia en que me encontré yendo con maestros rurales a la sierra de Tlaxiaco y después tras la experiencia desnuda del hambre y el olvido total hacia etnias como la de los triquis o los mixtepecanos emprendiendo el trabajo de sembrar, junto a varios campesinos sin tierra, campos desocupados, especilamente el de mis abuelos.




Regresé a la ciudad de México con nuevas búsquedas. Empecé a leer otras cosas, iniciando un viaje como lector del movimiento zapatista, entrando a la lectura del Pensamiento latinoamericano con Simón Bolívar y José Martí a la cabeza. Inicié la lectura de los poetas de la generación del 27, en ese momento Rafael Alberti y Miguel Hernández me cautivaron; leí a Allen Ginsberg, a Czeslaw Milosz, y sobre todo algo importantísimo la lírica arcaica griega, que me abrió el camino hacia el epigrama, que de inmediato me apasionó, posteriormente leería a Catulo y a Marcial, quienes marcarían en mucho mi idea de crear un libro de poemas de breve cuerpo, con su miel y su aguijón.




El 9/11 con la respectiva invasión a Afganistán e Iraq por parte de los estadounidenses abrió de par en par mi visión crítica sobre la política exterior de Estados Unidos, lo cual marcó la primera parte del libro y precipitó un torrente de poemas que fueron acomodándose. Guernica de Picasso daría el perfil definitivo del libro, la idea de representar la injusticia, la maldad del hombre como un asunto horroroso e interminable ajustaba perfectamente con la gran obra de Picasso. El título del libro se derivó de esta visión. Finalmente, a finales de 2004 el libro estaba terminado.




Tiempo de Guernica, que circuló escasamente en su momento, ahora en PDF espera una cantidad de lectores más amplia: